Todo comenzó como una simple aventura, hace ya 8 años. Lo que parecía ser sólo compartir una oficina entre dos amigas, terminó convirtiéndose en un refugio de charlas, sueños y creatividad. Ambas estábamos en una búsqueda que nos representara más allá de nuestras profesiones, una pasión que nos llevara a crear y a manifestar en el exterior el mismo camino que veníamos recorriendo en nuestro interior.

Así nació PAULINE, mucho más que un emprendimiento: es la continuación de una gran amistad. Por eso, llevar una PAULINE no es sólo llevar una cartera, sino entender lo que hay detrás de la marca.

ALAS de libertad, ALAS de transformación, ALAS de protección. Eso es PAULINE. Eso somos nosotras.